¿Sabías que…? Matarte a hacer abdominales no te va a dar una barriga de anuncio

Es así. No hay mucho más que añadir. No has visto mucha gente que hace muchísimos abdominales y nada, que la lorza no se va y que no aparece la tableta de chocolate ni maquillándola.

Que no, que eso no vale
Que no, que eso no vale

Comentaba Zuzana Light en un video que vi ayer que tenemos que bajar de un determinado porcentaje de grasa corporal para que se empiecen a marcar los músculos, y que dependiendo de nuestro tipo de cuerpo esto ocurrirá en determinadas zonas de nuestro cuerpo antes y en otras será más difícil.

Tiene muchísima razón en eso. A mi me pasa como a ella, que somos más anchas de cadera que de torso y acumulamos la grasa en culo y piernas y por eso nos petamos antes en brazos, espalda y abdominales. Mi culo y piernas parecen pegadas al torso de un cuerpo distinto jajaja. Como suelo decir, es el efecto medio Barbie-medio Baby Fever.

Durante años sólo hacía ejercicios y cardio focalizados en donde necesitaba perder grasa (spinning, GAP, máquinas de piernas, trotar a lo principiante total de mala manera…) pero no había cambios reales y no conseguía reducir la grasa de esas zonas apenas, afinaba el cuerpo, perdía peso pero parecía que no hacía nada y no veía resultados.

Entonces probé el TRX y abrí los ojos, aunque reconozco que no hice mucho por seguir por ese camino en aquel momento. El TRX ejercita la musculatura de todo el cuerpo, cada movimiento involucra todos tus músculos y al ser un trabajo generalizado, fortalece y tonifica muy rápido las zonas donde tenemos menos grasa y ahí es donde empieza a quemar la grasa de las zonas donde parece que da igual lo que hagamos que no se consigue nada.

Empecé a entender que cuando entrenas todo tu cuerpo, haciendo una mezcla de cardio y fuerza con peso, ves resultados. Que hacer horas interminables de máquinas de gimnasio no servía de nada y que solo entrenaba y fortalecía un músculo concreto pero que no había cambios en mi cuerpo.

Cancelaron la clase de TRX al poco tiempo porque yo era la única que iba (¡que coraje me dió!) y volví a mis interminables horas de spinning y clases de GAP y volví a estancarme.

Mucho tiempo después, tuve que dejar el gimnasio porque no podía permitírmelo y dejé de hacer spinning, que sinceramente echo muchísimo de menos y me encantaría volver y combinarlo con mis entrenamientos. Me veia cada vez peor y necesitaba ponerme a hacer algo y un día, sin pensarlo ni planear, como te digo siempre que hagas, me levanté temprano, desayuné y salí a correr y a la vuelta hacía una rutina de Hiit de Zuzana Light o de Elena Malova.

En intervalos, trotando como una muñeca de Famosa, sintiéndome más lenta y torpe que cuando ando, me puse a ello. Poco a poco fui variando mis intervalos, cambiando la lista de música que escuchaba mientras intentaba correr para adaptarla al entrenamiento y sentirme motivada y acompañada por la música cuando necesitaba caña. Día trás día aumentaba mi velocidad, la distancia recorrida, y todo en el mismo tiempo. Los intervalos también los cambiaba y cada vez trotaba más y andaba menos. Y al volver a casa, me ponía con una nueva rutina.

Los resultados se notaban por días. No solo en mi cuerpo sino también en que cada día podía ir un poco más rápido, un poco más fuerte, cada vez más segura y menos ridícula, menos torpe. De trotar casi como el que anda, como las muñecas de famosa, pasé a las zancadas, cada vez con una postura mejor, notando en mis músculos cada paso, cada movimiento. Notando en mis abdominales cada zancada también, y viendo que cada día se marcaban más.

Cogiendo seguridad, metí un intervalo nuevo cuando iba a correr. Después de cada intervalo trotando, hacía 20-30 segundos a máxima potencia. Los primeros días, en esos intervalos, me sentía torpe de nuevo, un poco ridícula. Pensaba que quien me viera en esos momentos creería que me estaba meando viva y quería irme de allí cuanto antes o cualquier tontería por el estilo. ¿Y sabes qué? Que a los pocos días, cada zancada era explosiva ya, ángulos de 90 grados (como en el ejercicio High Knees, que llevas las rodillas al abdomen), más larga y más potente. Que después los músculos de mis piernas y abs estaban más marcados y que efectivamente, por fín estaba quemando grasa donde quería a base de combinar el cardio de (por fin podía decirlo con todas sus letras) correr con rutinas de cardio y fuerza en casa.

Empecé a configurarme mis propias rutinas también, en base a mis necesidades y cómo me sentía ese día, y los resultados seguían ahí.

Mi peso no variaba, pero sí mis medidas. Cada día que pasaba estaba más fuerte, más sana, más activa. Fumaba menos porque no tenía ansiedad ninguna, comía mejor porque ni mi cuerpo ni mi mente me pedían caprichos. Disfrutaba cada segundo de hacer ejercicio y era un ritual que no QUERÍA saltarme por nada del mundo. Era un regalo que me hacía cada día y que me hacía sentir genial porque cada día veía resultados.

Entonces empezó a llover y no podía salir a correr, y me hundí. Mi cerebro aprovechó esa decepción para joderme y decirme “no te esfuerces hija, quédate en casa deprimida que yo te daré chicha”, y yo le dejé hacerlo. Había días que hacía las rutinas pero no era suficiente. No me veía animada ni tenía tantas fuerzas y ánimos.

Estaba muy mal animicamente y veía como mi físico volvía a empeorar. Una de las cosas que tiene ejercitarse y hacer músculo es que cambia tu cuerpo y tu metabolismo, y empecé a notar que no cogía grasa ya solo en culo y piernas, también cogí un poco de lorcilla en la barriga y grasa en los brazos y torso, que siempre he tenido finísimos. Entendí que lo había estado haciendo bien y que la había cagado.

Comía cada vez peor, fumaba cada vez más y no me sentía bien conmigo misma. Y eso tenía que cambiar.

Para motivarme se me ocurrió empezar este blog, como una compañía en mi camino. Si le contaba a alguien lo que yo quería hacer y cómo hacerlo, ya que sabía el qué y el cómo, ¿que excusa tenía para no hacerlo yo? Si te digo a tí que puedes, ¿cómo coño no voy a poder hacerlo yo si ya lo he hecho antes?

Sinceramente, nunca pensé que tanta gente me leería, de tantas partes de mundo. Nunca pensé que a nadie le fueran a interesar mis tonterías mis aventuras y desventuras. Y la verdad es que eso me ayuda mucho a motivarme porque veo que no estoy loca, y que quizá, estoy ayudando a alguien con esto aunque mi única meta cuando empecé era ayudarme a mi misma. Yo me supero, o al menos lo intento, y quizá estoy motivando a más gente a superarse también, a ver que todo es posible siempre que te pongas a ello.

Me he enganchado a escribirte, y me gusta pensar que tú te has enganchado a leerme también y que te interesa lo que te cuento y que te animo a por lo menos intentarlo.

En estos 2 meses y pico, he intentado reengancharme al deporte y no lo he conseguido del todo. Ahora estoy en camino, pero me falta volver a correr, que el tiempo no ha ayudado ni yo he tenido la motivación y las ganas de hacerlo. Quiero hacerlo y lo voy a hacer.

Soy consciente de qué es lo que debo hacer, y cada día aprendo algo nuevo. Tengo un cuerpo medianamente sano y la fuerza es algo que igual que se pierde se entrena y se recupera. La voluntad es igual. Al conseguir resultados te animas a seguir más y la renuevas diariamente porque QUIERES lo que estás haciendo.

Pero vuelvo al principio de la entrada y te pregunto… ¿Sabes cual es el mejor ejercicio para los abdominales que he probado en mi vida?

Correr. Eliminaba de mis rutinas ejercicios que sólo hacían abs porque ya se me estaban petando demasiado comparados con el resto de mi cuerpo, y cada día estaban más marcados porque correr en si mueve absolutamente todo el cuerpo, ejercita cada célula y músculo. Combinado con planchas, burpees, high knees y ejercicios de piernas y culo (que no solo tiran de piernas y glúteos, tiran también de abs, de lumbares…), tenía una barriga envidiable.

Ahora vuelvo a tenerla, pero no llego ni a mitad de como estaba antes. Me falta ese empujón y caña de correr para modelarme en condiciones. Por estar en condiciones no me refiero a parecer una modelo de Victoria Secret, sino a sentirme bien, a sentirme fuerte y orgullosa de mi misma, a estar como se que podría estar si hiciera las cosas bien. No tengo expectativas irreales ni imposibles. Eso no va ligado con el resultado en mi cuerpo, sino al camino a seguir. Más que tener un culo bonito y que me quede de escándalo la ropa, he entendido con los años que lo que me gusta es sentirme bien, y que estar en forma y sentirme fuerte y todo el proceso es algo que disfruto y que me encanta y que me vale más llegar toda orgullosa y sorprendida de como lo he hecho que lo que me devuelve el espejo.

Por más que he buscado no he encontrado ninguna foto en la que se viera mi barriga antes (plana pero flaccida), ni ninguna donde se vea tampoco cuando he tenido algo de lorcilla, pero quiero enseñarte algo que quizá te motive y que a mi desde luego que me motiva mucho, y es el AHORA. Si haciendo menos de lo suficiente tengo esto, cuando me ponga otra vez a hacer lo que quiero y se que debo y PUEDO hacer, no habrá quien me pare. Y a tí tampoco te parará nadie si de verdad quieres. Quizá no quieras o no te guste tener un cuerpo más fino y fibrado, pero quieras perder algo, poco o mucho, o tu punto de satisfacción y felicidad esté en menos o más de lo que quiero yo, pero se consciente siempre de que puedes hacerlo y que sólo necesitas ponerte a ello. No se trata de perder peso, se trata de cuidarte, de quererte y de ser consciente de que si puedes cambiar tu salud, puedes hacer con tu vida lo que quieras. Que puedes conseguir lo que te propongas por más que parezca imposible con todos los problemas del mundo y de tu día a día.

Este es el ahora, es la mitad de como estaba cuando entrenaba a tope, pero voy de camino, ya verás cuando termine el reto Bodyrock/The Daily Hiit… 😉

Foto tomada hace un momento, con la barriga relajada y fuera
Foto tomada hace un momento, con los abdominales relajados

¿Las rayas rojas no son maquillaje enn? Son de estar aquí sentada de mala manera escribiendo jajaja.

Esto me hace pensar en las niñas (y no tan niñas) obsesionadas con un número concreto en Mister Báscula, con propósitos imposibles, sin comer o vomitando, obsesionadas con estar por debajo de los 50-55 kilos midan 1,50 como 1,80. Yo pesaba 61,6 kilos el lunes pasado cuando empecé con el reto Bodyrock, a ver quien tiene cojones de decirme que con este peso estoy “gorda”, que me río en su cara 😛 Espero que también ayude a abrir los ojos a quienes se dejan llevar demasiado por lo que dice el peso, porque es lo de menos.

¿Cómo mides tú tus progresos? ¿Sigues sólo pendiente de Mister Báscula en vez del metro, la ropa y tus ojos (anda que no les gusta a nuestros ojos engañarnos verdad?)

Si has llegado hasta aquí, dime de todo lo que hayas conseguido o estés en camino (el mero hecho de estar en camino ya es un logro, porque significa que estás haciendo ALGO :D) ¿de qué estás más orgullos@? ¿Cuáles fueron los primeros cambios que notaste en tu cuerpo, tu vida, tu ánimo?

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10 comentarios sobre “¿Sabías que…? Matarte a hacer abdominales no te va a dar una barriga de anuncio

  1. “Disfrutaba cada segundo de hacer ejercicio y era un ritual que no QUERÍA saltarme por nada del mundo.”

    Como te entiendo, madre mía.
    Yo iba a clases de TKD de diez a once de la noche, pero como detrás ya no habían más clases, al final el entrenador siempre alargaba y a veces salíamos a las doce. Aunque me tuviera que levantar temprano para ir al curro, aunque no hubiera cenado porque luego me ponía fatal si comía, aún así era ALUCINANTEMENTE GENIAL ir a clase.
    Lo mejor del mundo, lo que me daba energía, alegría y vida.
    A alguien que no lo ha experimentado no se lo puedo contar, porque se piensan que soy una friki del copón :-), pero era así.

    Recuerdo cuando se me rompieron los ligamentos de la rodilla en plena clase. Me puse a llorar desconsoladamente, pero no fue por el dolor (que dolía un huevo), fue porque en aquel preciso momento supe que las artes marciales habían terminado para mí.
    Y así fue.

    Hoy, aunque quisiera, ya no podría volver. El gimnasio sufrió la crisis, y lo cerraron. Aquellos tiempos, aquellos compañeros y aquellas sensaciones son los mejores recuerdos que tengo del mundo del deporte.

    Me puse jamona y buenorra, perdí un montón de kilos y de centímetros, pero en realidad, eso me importaba bien poco. La gracia del deporte es el deporte y los sacos de endorfinas que provoca…

    Un beso, pedazo de entrada, chica 🙂

    1. Qué pena lo que te pasó en las rodillas 😦 ¿Te molestan o te dan problemas hoy en día? Está claro que no puedes volver a ese gym y que seguramente te limitará esa lesión a la hora de entrenarte, pero creo que si te pones a practicar y demás a un nivel más suave y aunque sea por tu cuenta, puedes seguir disfrutando de vez en cuando de algo que tanto te gustaba. Entiendo perfectamente lo que me dices porque es la misma sensación. Y entiendo perfectamente lo de que nos consideren frikis (hay gente que se rie de mi cuando les hablo del ejercicio y se creen que estoy majara jajaja).
      Estoy convencida de que te vas a reenganchar al deporte y que lo vas a seguir disfrutando, porque el mero recuerdo de esas sensaciones tan buenas es lo que hay que recordar cuando falta motivación, tiempo, ganas o fuerzas.
      Un besazo Amelia, me ha encantado tu comentario 😀

      1. A veces me dan algún problemilla (por la mañana, en frío), incluso tengo un menisco roto, pero puedo hacer vida normal y puedo correr. En primavera corremos en grupo, y el monitor es el fisioterapeuta que me hizo la rehabilitación cuando me operaron de los ligamentos, si él dice que puedo correr, él sabe más que mis rodillas, que son muy majas, pero no entienden mucho de retos 😛

        Que me voy a reenganchar lo sé, aunque no haga maravillas… la cosa está en sentirse guai, y eso sé que pasará, je je je.

        Un besazo.

  2. Yo tengo claro que para marcar abdominales no basta solo el ejercicio, sino que hay que cuidar mucho la alimentación, no grasas, etc…con grasa no hay tableta ; ) Fuerte abrazo

    1. Claro, la comida es vital Javi, pero hay que moverse también porque si no nos estancamos. Ejercicio y alimentación van de la mano, y aunque tengan sus desencuentros, su relación siempre termina felizmente si se sabe llevar y darle a cada uno su sitio.
      Un abrazo!

  3. Me encantó tu entrada (triunfal, sí señor!).
    Y sí, yo soy de las que les gusta venir y leerte y contarte que sigo en mi intento por ser más fuerte, más ágil y más rápida. 😉
    En general me identifico mucho con lo que pones sobre cómo sentías tu cuerpo en la evolución del entrenamiento y me gusta lo que dices sobre correr, es tu experiencia la que habla con excelentes resultados. Justo correr es lo que yo casi siempre he evitado porque no me gusta pero cada vez que leo cosas sobre los beneficios de esprintar y ahora con lo que dices sobre combinar correr con tus rutinas, me convenzo más de que es algo que no debería dejar de intentar.
    He pasado en estos días pasados con ganas de comentar pero por x o y termino por dejar la compu encendida y no poder volver hasta las tantas horas y obvio sin poder comentar, nomás para apagar.
    Te mando un abrazo y buena vibra para que sigas como vas! 🙂

    1. ¡Gracias Alejandra! ¿Cómo llevas el plan de Fitness Revolucionario? ¿Vas viendo cambios y mejoras? Cuando me ponga al día con las entradas del reto quiero hacer otro especial de Empezar a Moverse con cómo empezar a correr, con ejemplos de rutinas e intervalos para empezar a coger el ritmo, consejos para correr mejor, posturas, enlaces de técnicas de carrera y calentamientos y aplicaciones de móvil y demás cosillas para que no haya excusa para ponerse… Es un complemento muy bueno a los entrenamientos y los resultados son brutales. Yo tampoco quería correr al principio ni me gustaba, pero es que es como una droga. Engancha y luego no quieres dejarlo, pero es cierto que cuando lo dejas da un poco de miedo volver aunque lo esté deseando…
      ¡Un besazo y nos seguimos contando! 😀

  4. Lo llevo bien, he tenido días bien complicados porque estamos en “época de cambios” (mudanzas y nuevas etapas con la familia) pero no he dejado de hacer ejercicio (a la par que empacar, limpiar, mover, subir, bajar, etc., etc.) Lo que más me impresiona es que si bien la parte en la que estoy no tiene trabajo de cardio he sudado lo indecible cuando me toca entrenamiento del core y piernas (supongo que tendrá que ver con que tengo las piernas gruesas y me imagino que los músculos son más grandes) y bueno, me he agotado lo indecible también.
    Otra cosa es que me he dado cuenta que si bien no estoy empezando a hacer ejercicio la semana pasada y he venido siguiendo rutinas como las de Elena Malova o algunas de los chicos de Fitnessblender, todavía tengo mucho mucho qué avanzar.
    Yo no sé si son “mis nervios” pero me siento menos flacidas las piernas. Francamente es lo que más me entusiasma. He bajado 1 kilo en estas dos semanas, pero pues creo como tú que el peso no es EL indicador más fiable, en todo caso es uno más de los que te pueden servir como referencia. pero no el rey de la escena.
    Lo que me toca mañana es medirme para ir anotando mis números en la hoja de control y debería hacerme una foto para ir apreciando el progreso de manera visual.

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