2012, ¡estoy deseando que acabes!

Hay una cosa que me llama mucho la atención y es cómo la gente llega hasta este blog a través de la búsqueda de san Google. Es un blog muy nuevo y no tengo muchas visitas ni es algo que me preocupe, pero me parece muy curioso.

No entiendo como teniendo el enfoque y la temática que le aplico y las cosas que estoy en contra, llegan hasta aquí búsquedas del tipo “dejar de comer” “como dejar de comer para adelgazar” “dieta para adelgazar” o “libros para dejar de comer”. ¿Pero que haces Google?

Me imagino la cara del chaval o chavala que va buscando dietas o como dejar de comer y lo que se encuentra es no dejes de comer, come mejor y sobretodo haz ejercicio. Me resulta divertido a mí, pero no creo que a ell@s les haga gracia encontrarse eso ni mi tono que se que puede llegar a resultar agresivo a la gente.

No sé si es el correcto, pero es como escribo y como hablo, al escribir me hablo a mí y te hablo a tí tal y como te lo contaría a la cara tomando un café o una birra. Me apasiona el tema y me voy por las ramas y me enrollo como una persiana enorrrrrme.

Anyway, no es de lo que me apetece hablar hoy.

Se acaba el 2012 y por un lado casi que me da un poco igual, pero por otro estoy deseando que acabe ya, dejarlo atrás con todo lo aprendido, vivido y hecho mal y de alguna forma empezar el 2013 de forma distinta, limpia y con un enfoque más bueno. Que todo el cambio bueno que he introducido en mi vida desde este verano termine de explotar y afianzarse y seguir ese caminito raro cuesta arriba lleno de barro, subidas, baches, agujeros, claros, charcos y zonas de descanso que es la vida y la felicidad.

Parece difícil llegar, y lo es, pero siempre podemos. Siempre hay una lasca donde engancharse o apoyarse y solo tenemos que buscar con nuestras manos y pies, parar un poco a descansar y seguir tirando para arriba. Y al final, sin aliento y magullados, llegamos ahí, miramos alrededor y decimos “buah, que bueno”.

escalada octubre 2011

Esta soy yo escalando en octubre de 2012 (sorry, 2011, que ya no se lo que digo xD), llena de heridas y arañazos pero feliz de haber llegado arriba y disfrutando del momento y la bajada.

Estoy deseando volver a ir a San Bartolo (Tarifa) a escalar y echarle ovarios a la primera ruta que intenté hacer, que no pude con ella y casi me da un ataque de ansiedad del agobio. Con una mente más clara, un cuerpo más fuerte y “ligero” (aunque la ligereza no viene del peso) y con unas ganas y unas fuerzas que no recordaba tener en aquel momento.

Como curiosidad, te cuento que ahí pesaba lo mismo que ahora, y que mis medidas no tienen nada que ver. Casi toda esa grasa ya no existe aunque aún queda algo y que mi cuerpo no tiene nada que ver. Mis rodillas y muslos tienen forma y están afinados, y sobretodo de rodilla a tobillos mi pierna se ha afinado mucho. Por eso, aprovecho una vez más (sí, lo sé, no puedo ser más pesá), para recordarte que lo que dice la báscula importa muy poco.

En cuanto a mis propósitos para este año, es una lista reducida y creo que bastante realista. ¿Lo mejor de todo? Es que podemos conseguir lo que queramos y que necesitamos muy poco, solo ganas de vivir y de superarnos y lo demás, si trabajamos por ello, vendrá solo antes o después.

  • Constancia.

En el ejercicio, en la alimentación, estudios, en mi casa y día a día. Da igual lo que quiera conseguir, lo que está claro es que para llegar a alguna parte se requiere constancia y es algo en lo que flaqueo demasiado.

  • Trabajo.

Desde que me quedé en paro me he movido algo para buscar trabajo, pero se que no lo he hecho lo suficiente. En vez de echarle la culpa a lo mal que está la cosa en la provincia de Cádiz, me la echo a mí misma por no haber buscado y rebuscado todo lo posible. Eso se acabó, y estoy segura de que muy pronto estaré trabajando y podré tener una vida equilibrada y sin pasar las penurias que he pasado desde finales de 2011 hasta hoy mismo.

  • Realismo.

Se acabaron los no puedo, los debería de ser así, los TIENE que ser así. ¡Qué necesarios son los ejercicios de realidad! Los no puedo han pasado a ser “voy a prepararme e intentarlo de todas las maneras posibles, y si merece la pena, encontraré la forma de hacerlo. Si no, buscaré otro camino pero no se acaba el mundo”. Y los debería y los tiene que pasan a ser “me gustaría o me encantaría o me haría muy feliz tal cosa, pero si no puede ser, no pasa nada seguiré adelante y haré lo que esté en mi mano por tener esto en mi vida, si no es así, pondré de mi parte para hacerlo todo lo mejor posible y seré realista y no dejaré que una situación me hunda o me joda más de la cuenta.”

Pero tampoco hay que engañarse, hay cosas que no son posibles y no pasa nada. Yo sé que no puedo saltar desde la estratosfera como Félix Baumgartner, porque no tengo su preparación física y mental y su experiencia y entrenamiento en salto. Pero oye, ¿quién me dice que no me puedo buscar un curso de paracaidismo y dar mi primer salto?

  • Aprendizaje.

Las personas tenemos esta capacidad enorme y maravillosa de aprender. Tenemos tantos recursos, tantas cosas que hacer y conocer tan apasionantes al alcance de nuestra mano que es una pena no dedicarles un poco de tiempo. Ya no es solo estudiar para llegar a tener un trabajo que disfrute y ser una persona más completa. Quiero aprender, conocer cosas y gente nueva, lugares nuevos, aprender los límites de mi cuerpo y mi mente y ser capaz de superarlos.

No quiero desaprovechar ni un solo segundo de vida más, porque miro atrás y ayer era una cría chica y veo todo lo que he desperdiciado, lo no aprendido, lo no conocido y me niego a seguir dejando pasar los días y las horas sin aprovechar la vida y el mundo que tenemos.

Termino ya dejando una frase que suele decir el gran Emilio Duró (ya te he hablado de el en otros posts). Y te dejo una entrevista suya con Jesús Quintero, cortita e intensa.

La felicidad nunca viene de conseguir algo. La felicidad viene por tener motivos por los que levantarte cada mañana.

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3 comentarios sobre “2012, ¡estoy deseando que acabes!

  1. Sólo se me ocurren tres cosas (y da gracias, que si empiezo, me enrollo cual persiana).

    La guan:
    Qué valiente eres por subirte ahí arriba, que a mí me ha dao como un bajón namás que de verte (vale, yo también hablo como si estuviéramos ante un cafelito).

    La tú:
    Tienes razón, el cuerpo puede pesar lo mismo y usar dos o tres tallas más en una época o en otra. El ejercicio, además de subirnos las endorfinas un puñao, tiene estos “efectos secundarios” tan guais que te afinan la silueta sin apenas darte cuén.

    La zrí:
    Empezaremos el año llenitas de ilusión por hacerlo todo bien, y seguro que algunas cosas las conseguiremos fácilmente, y otras con un poco de esfuerzo. Alguna tal vez quede para el año siguiente, pero lo importante es levantarse por la mañana y estrenar el día con una sonrisa.

    Y ya tá.

    Besos.

    1. ¡A partir de ahora me voy a sentar a leer blogs con un cafelito al lado!
      Fue una ruta pequeña lo que yo subí, solo 10 metros (la que no pude ni empezar era de unos 30), y vi como niñas pequeñas con sobrepeso, mujeres bastante mayores y gente de todas clases me daba mil vueltas. ¡Pero es una sensación increíble!
      Espero que consigamos muchas cosas este año, pero sobretodo eso que dices de estrenar cada día con una sonrisa 🙂
      Besos!

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