Termómetro del hambre

Hoy no tengo apenas hambre. Después de pasar un par de horas haciendo mi ruta habitual de lectura online de blogs, webs y visionado de videos y demás he estado pensando en el hambre y me he acordado de un pequeño apartado de un libro que a mí me ha ayudado mucho y del que te hablaré en profundidad más adelante. Es Una Mochila Para El Universo (21 rutas para vivir con nuestras emociones) de Elsa Punset.

En la contraportada del libro se puede leer “Una guía indispensable para entender a los demás y manejarse con éxito en el universo de las emociones.”

Es un libro que habla de la vida y la felicidad, que me ha ayudado a ver muchas cosas de mí misma y de los demás y que dá respuesta al porqué nuestras reacciones a muchas situaciones, tanto física como mentalmente.

Es una delicia, una vez lo coges lo devoras y cuando terminas de leerlo te sientes mucho mejor. Con cada ejemplo y explicación de Elsa te planteas muchas cosas y entiendes tantas otras que no te habías imaginado antes de leerlo. Y sobretodo, aprendes.

Podría pasar hooooooras y horas hablando de todos los contenidos del libro, pero hoy me ha parecido apropiado hablar de la pequeña parte en la que habla del cuerpo y del hambre.

Te lo voy a contar un poco por encima.

En la Ruta 15: La felicidad por fuera, hay un pequeño apartado llamado “Errores que nos impiden estar en forma” en el que se hace la siguiente pregunta:

  • Por cierto, ¿cómo se si tengo hambre de verdad, si necesito comer o es puro capricho?

Ahí explica lo que Bob Greene, un entrenador norteamericano, llama el termómetro del hambre. Ya verás como te identificas con esas situaciones igual que hago yo.

  • Niveles 1 y 2

Sin síntomas físicos de apetito. Te aburres, te sientes sol@, has tenido un problema con alguien y te da por comer.

Ahí alimentamos una necesidad emocional y no física y nos consolamos con la comida en vez de preguntarnos que es lo que pasa, qué no funciona en nuestra vida.

  • Nivel 3

Te suenan las tripas un poco y sientes cansancio, algo normal cuando llevas varias horas sin comer. El cerebro es avisado de esto y tu cuerpo te lo dice con el rugir de la tripa, el movimiento de los intestinos que solo tienen aire y ago de cansancio.

En este caso si hay que comer, pero con moderación. Pequeñas comidas para recuperarse y NUNCA atiborrarse porque crees que te estás muriendo de hambre.

  • Nivel 4

¿Qué pasa si has llegado al nivel 3 y no has repuesto fuerzas? Pues que te empiezas a encontrar peor. Te baja el azucar y los niveles de serotonina y empiezas a estar irritable y torpe.

  • Nivel 5

¡MAL! Estás que no puedes con tu alma y te puede el hambre. Es difícil controlar lo que comes y no prestas atención a cuando tu cuerpo se sienta saciado porque te ciega el hambre y la necesidad de comer.

Moraleja

Escucha a tu cuerpo. Analiza si tienes una necesidad emocional o realmente hace horas que no comes y no te aguantes el hambre cuando lo sientas de verdad. Llegado ese punto en el que sabes que tienes hambre porque hace horas que no comes, come. Pero hazlo con moderación y reparte tus comidas de forma equilibrada durante el día para aprovechar al máximo lo que metes en tu cuerpo y no añadir basura.

¿Significa esto que tienes que “castigarte” comiendo menos? No. Cuidarte no es nunca un castigo y no debes de dejar de comer NUNCA. Come lo necesario y se consciente de qué es lo necesario y divide esas comidas durante el día ya que no te debe faltar energía (cuando te falta energía, lo primero que pierdes es el ánimo) en ningún momento. Hablaré más adelante sobre las porciones y qué es recomendable que lleven y no lleven, pero quiero enseñarte algo interesante que seguro que te hace pensar.

Mira esta imagen que he encontrado en Facebook, ¿qué opinas?

No te obsesiones con la comida ni con lo que comes porque eso acelerará la necesidad emocional de comer y harás daño a tu cuerpo si te has privado de comer y te viene un hambre asesino.

Cuida cuando y por qué comes, y pon de tu parte para ayudar a tu cerebro en todo el proceso. Uno de los pilares que se encuentran en todo el libro es que el cerebro está evolutivamente preparado para “protegernos” de todos los peligros, y por peligros hablo desde lo más básico que puede ser un miedo o una ansiedad, y que cuando los sentimos, nos bloquea y se regocija en ellos, por lo que tienes que ser consciente de que la evolución personal (en todo lo que hagamos en nuestra vida) es una lucha constante contra nuestro cerebro y las trabas que nos pone para que no suframos, para que no nos esforcemos ni nos preocupemos por nada que no sea sobrevivir.

Conócete en profundidad y aprende a entender por qué haces lo que haces y qué es lo que debes modificar en tu conducta y en tu vida para que realmente puedas ser feliz y sentirte san@.

Lucha contra tu cerebro con todas tus fuerzas, muchas veces duele y pasas un mal rato, pero la recompensa, cuando te superas cada día, cuando superas los “no puedo”, “no quiero” y “no sé que hacer”, NO TIENE PRECIO.

Anuncios

3 comentarios sobre “Termómetro del hambre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s